SE FUE ANTES DE TIEMPO

Entristece la partida del “Coloso de Buenaventura” Fredy Rincón, porque a mi parecer su factura de vencimiento tal vez estaba para otra fecha. Apenas eran 55 años los que tenía el espigado volante de la selección Colombia, así muchos crean que es un cúmulo enorme de edad. Todo lo contrario, para quienes estamos lindando por estos predios nos parece que la capacidad y la experiencia, sumadas, todavía nos dan una época ideal para disfrutar de muchas cosas a plenitud. Desafortunadamente la tragedia opacó la vida de un excelente jugador y un gran amigo de sus amigos. Como profesional no voy a recordar todo el amplio recorrido que tuvo en el balompié cafetero, en la tricolor nacional, su breve paso por Europa o extenso recorrido en tierras brasileñas. Lo que quiero destacar, es que cada vez que puse un micrófono en frente de él para tomar alguna impresión, su caballerosidad y respeto siempre estuvo presente. Paz en su tumba y mi solidaridad para sus seres queridos quienes son, de verdad, los más afectados.

UN GATO DE ORO

Es cuestión de gustos y lo invito a que seleccione al que se le antoje. Es más, tal vez pueda concluir que estoy lejos de su óptica y la realidad del universo, pero igual sigue siendo lo que colma mí paladar.

A la hora de escoger un delantero, si me lo hubieran pedido diez años atrás, elijo a Karim Benzema hoy y siempre, por encima de jugadores como Cristiano Rolando o el polaco Robert Lewandowsky. Sé y entiendo que todos ellos son sinónimo de gol, pero el francés tiene algunas facetas que lo hacen más valioso que muchos jugadores en el mundo.

Solo por mirar las cifras y detenernos brevemente en ellas, sabemos que el galo no solo es rentable sino que está bien hecho. Es un todo terreno que tiene como profesional más de 52,775 minutos en sus piernas, en casi 750 partidos, dándole a cualquier técnico la idea de lo qué es físicamente. Con estas cifras se deduce que, por lo general, es un elemento con el que se puede contar el 78% de los partidos. No se lesiona fácil y mucho menos se queja por cargas musculares, estando en promedio 71’ por partido al más alto nivel.

Ha marcado 383 goles (hasta el momento), para una media de un gol cada 1.7 partidos jugados. Es decir, sino la mete este fin de semana confíe que para el próximo será, y eso que omitiré el extenso período que estuvo a la sombra mientras el resto del equipo trabajaba para Ronaldo, como ningún otro goleador de su talla lo hubiera soportado.

Otro aspecto que adorna los números de Karim es la cantidad de asistencias que tiene: 184. Si miramos esta cifra, notaremos que es el 48% de los goles que ha marcado. Dicho de otra manera, el francés hace muchos goles en la mitad de los partidos y la otra se pasa asistiendo a sus colegas. Es como si el día que no hace gol lo pusiera para que los números aumenten su valía.

Lo anterior sirve de introducción para mencionar el otro plus del francés. Es, como jugador, un hombre que no se arruga si tiene que marcar, además de tener una visión de juego sorprendente. Es, desde la mitad, un faro encendido para visualizar al compañero mejor posicionado y en fracciones de segundo estudia cómo una jugada puede progresar en la cancha y por dónde se pueden generar los espacios.

En sus últimos cuatro goles ante Chelsea, solo para reafirmar mi escrito, lo invito a que mire la gestación de cada uno de ellos. Es un delantero virtuoso que hoy muchos descubren porque estuvieron obnubilados por la presencia de Messi y Ronaldo, pero que desde hace más de dos lustros enriquece este deporte.

Sencillo y laborioso, alejado del ego y la farándula, Benzema se aguantó de manera callada el resplandor de Ronaldo y la constante de que todos jugasen para él. Tan claro y evidente lo anterior, que después de marchar a Italia y regresar a Inglaterra, el portugués ha perdido brillo mientras que el “gato” madrileño saca sus garras y confirma que es en realidad un tigre de bengala, inmenso y letal; que todavía no se rinde esperando que algún día el mundo lo pueda ver levantando un trofeo como lo que es: un obrero, trabajador, diligente y con ganas de disfrutar un título mundial. Por eso, en sus fantasías, se imagina dando la estocada final en Qatar. Todo un balón de oro que la afición y la crítica especializada han menospreciado porque no lo han mirado con la óptica que se merece.

UNOS GRANDES QUE ASUSTAN

Hablando de Benzema, no podemos ocultar su protagonismo para que Real Madrid se haya instalado en las semifinales de la Copa de Campeones, especialmente en el doble juego ante Chelsea que, en la última fracción, hizo ver feo al equipo merengue. Solo el gol del francés devolvió la alegría a una tribuna que estaba petrificada viendo como el visitante lograba lo que parecía imposible después de arrancar con una supuesta amplia ventaja. Pasó “el papá de los pollitos” a instancias que le gusta y sabe capotear, pero lo expuesto a mediados de la semana abre serias dudas si de verdad estos “gigantes” europeos son tan terribles como muchos creemos.

Miremos lo que le pasó al omnipotente Bayer Múnich ante Villarreal. Muchos hablarán del fracaso teutón porque le cortaron el avance dentro de la glamurosa competición, pero más allá de la incapacidad que tuvo el colectivo para concretar con goles lo superior que fue sobre el conjunto ibérico, es inevitable afirmar que Villarreal está allí porque la belleza del fútbol permite estas cosas, y no porque sean unos virtuosos dentro de la competición, tumbándole, de paso, la cabeza a uno de los favoritos para ser finalista. Un equipo que en la fase de grupos, en la zona E, se paseó sin problemas, sin conocer la derrota y con una artillería miedosa. Marcó 22 goles y solamente recibieron 3 en contra.

Ya en la fase de Octavos, siguió por la misma ruta y le propinó 8 goles al RB Salzburgo que apenas logró pellizcar dos tantos como para que no fuera tan penosa su presentación. Hasta aquí estamos hablando de 30 goles a favor y 5 en contra manteniendo, de paso, una constante de dominio evidente en Cuartos contra los españoles. El asunto pasa porque no pudieron cristalizar en la red todas las opciones que crearon y fue en la única llave donde solo marcaron un gol y su rival le hizo dos. Hasta aquí la cifra sigue siendo escandalosa para los alemanes con 31 goles a favor y solo 7 en contra, pero se tuvieron que ir, ya no están porque así es este deporte y así juzga la historia. Sin embargo, lo despido de pie porque su fútbol merece un reconocimiento y un aplauso inmenso por su vocación ofensiva, como tiene que ser.

En las otras llaves los ingleses sufrieron más de lo esperado. En especial Manchester City que tuvo que enfrentar las “artes oscuras” de un Atlético agresivo y frustrado cuando sorpresivamente fue más que su rival con una propuesta de ataque desconcertante que no dio el fruto esperado. De allí que algunos de sus jugadores perdieran los estribos y ojalá reciban el castigo que se merecen.

Lo peor del asunto es que el profeta del buen trato de la pelota y el fútbol ofensivo terminó dándole a Simeone un poco de su propia medicina, apelando a esos recursos aburridos donde prima más el interés por el resultado y agotar el tiempo, como reflejo de incapacidad, que demostrar todo lo que tienen. Por eso sigo aplaudiendo a los jugadores de Bayern.

Liverpool, de paso, se mantuvo más apegado a su libreto y terminó apretando los dientes ante un Benfica que se la jugó al todo por el todo, sin dejar nada en el camerino a pesar de estar de visitante.

Mas allá de que haya avanzado el cuadro inglés, aquí lo que se debe mirar con cuidado son los cuatro goles que le marcaron en los dos partidos (sin contar dos anulados por fuera de juego). En una instancia tan delicada como las semifinales, donde los recaudos se aumentan, y el fútbol total se reduce, dejar tantos espacios para que el rival te ataque y te liquide debe prender las alarmas. Liverpool juega bien, sabroso, divertido, siempre buscando el gol, pero con una noche inspirada del meta rival, la complicidad de los palos o simplemente la mecha mojada de sus goleadores, se puede liquidar un sueño. Sino pregúntenle a los alemanes para que les digan cómo se sienten hoy.

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