DEJA VU EN PHILADELPHIA

Hace casi un año (11 meses para ser precisos), Filadelfia salió a la cancha del Subaru Park a jugar la final de la división contra NYCFC con la convicción de lograr lo que para muchos era imposible: avanzar a la final de la liga. Y el pesimismo no era porque el equipo no hubiera hecho méritos para llegar a esta instancia, o estuviera allí de rebote. El verdadero problema era que 11 de sus jugadores estaban infectados por el Covid y de paso obligados a guardar los protocolos que regían en el momento.

Esta vez, contrario a la temporada 2021, la final de la conferencia Este no solo tendrá los mismos adversarios sino que en igualdad de condiciones. Aquí no hay tiempo para las especulaciones ni mucho menos para las excusas. Cada onceno, a su manera, se presentará con lo mejor de su plantilla, en óptimas condiciones y con una motivación extrema.

Filadelfia, que fue el primero de la división, de donde pocas veces se movió, esperando cerrar un ciclo por demás brillante bajo la conducción de Jim Curtin, jugará otra vez en casa donde ha sido intocable en la temporada regular (no perdió un solo duelo), pese a que la semana pasada Cincinnati FC lo hizo ver por momentos muy mal, sin omitir que el árbitro, un señor de apellido Chapman, fue lo peor del apretado encuentro.

Por estar otra vez en un pico alto de rendimiento, las consideraciones son contrarias al año pasado. Esta vez Filadelfia no solo terminó como líder indiscutido (al igual que en el 2020), sino que se tornó intratable con un total de 19 victorias, 10 empates y tan solo 5 derrotas para una media de rendimiento del 65.6%, mientras que en el apartado ofensivo marcó un total de 72 goles y recibió tan solo solo 26 (+46), lo que combinado le da un promedio de 2,11 goles producidos por encuentro, y 0.76 en contra.

El año pasado, como dato adicional, siempre estuvo detrás de Nueva Inglaterra siendo su cosecha de puntos muy inferior (54) y la diferencia de gol de tan solo +13 (GF 48-GC 35), lo que dejaba ver un equipo siempre equilibrado pero no con tanta solvencia como en esta edición.

NYCFC, por su parte, escasamente obtuvo cuatro puntos más que el año pasado en el acumulado general, donde cerró cuarto, y una casilla por encima (aquella vez fue tercero). En el apartado de los goles su diferencia fue mejor en el 2021 que en el 2022 (marcó cuatro dianas más), y defensivamente fue un poco mejor, lo cual dibuja a un colectivo que matemáticamente está realizando una campaña muy similar a la anterior, y de paso ha venido mostrando ese repunte que lo aupó a la final de la liga que conquistó contra Portland en predios alejados, menos mal, de su lastimero campo de béisbol.

Por eso, como apunte para el anecdotario, el diseño del torneo le obligará a jugar una vez más fuera de la Gran Manzana en caso de que supere el escollo de Filadelfia. Es, de alguna manera, como si el año pasado el fantasma del popular virus hubiera cambiado una historia que meses más tarde vale la pena repetirse en otras condiciones, mano a mano, para determinar si de verdad el monarca defensor estaba para lograr un título que algunos discutieron porque concluían que la suerte los acompañaba en ese momento. Esta vez no habrá espacio para la especulación porque no hay una mejor versión de Filadelfia que la 2022 y no hay un equipo de mejor fútbol hasta el momento en esta serie de postemporada que NYCFC.

Mitchell Leff-USA TODAY Sports

Las figuras

El técnico Jim Curtin fue seleccionado como el mejor del año, logro que también conquistó en la temporada 2020. Su trabajo, aparte de serio y ordenado, le ha dado al equipo una solidez colectiva que prima sobre lo individual. Ha diseñado un conjunto que se defiende bien y es vertiginoso en ofensiva, donde no especula mucho ni se torna repetido por las bandas (40.3% juega al frente). Es allí, en esa sorpresa y velocidad, donde radica su mayor fortaleza en el último tercio. Este estratega, por encima de todos los demás finalistas, es sin lugar a duda el de mayor experiencia a la hora de trabajar bajo presión.

En otro frente, un arquero como el jamaiquino André Blake, quien fue elegido el mejor de la temporada, y todavía figura en la lista de los más valiosos (MVP), no solo aportó 16 partidos sin recibir un gol, sino que su experiencia en instancias finales lo confirman como ficha clave, aunque en este departamento NYCFC tiene a Sean Johnson que es prenda de garantía obteniendo 15 partidos en los que no aceptó goles y también está curtido en instancias finales. Por algo está en la mira del seleccionador nacional para el próximo Mundial. Será un momento ideal para ver en acción a dos de los metas más seguros y entretenidos de la MLS.

En la defensa, donde se respira seguridad, se destacan elementos como el noruego Jakob Glasnes (elegido el defensor del año), junto al inglés Jack Elliot de muy buen rendimiento. Tal vez, apoyado en los números del torneo regular, la mejor pareja de centrales de la liga.

En la zona media se respira equilibrio con mucho sacrificio en marca y entrega acertada. El venezolano José Martínez, junto al veterano Alejandro Bedoya, son pilares a la hora de incomodar los rivales. El colombo americano, junto al venezolano, promedian un 62% de efectividad en recuperación y un 52% cuando van en el uno a uno. Bedoya, aparte de su incansable labor, contribuyó con 5 goles en la temporada siendo uno de los jugadores más representativos de la franquicia. Por eso logró extender su contrato durante el 2023 (ya tiene 35 años), siendo para Jim Curtin “un elemento al que deberían erigirle una estatua por todo lo que le ha dado al equipo”.

En ofensiva el fenómeno tiene nombre propio: Daniel Gazdag. El húngaro no solo tiene 22 goles durante el torneo regular, sino que cuenta con apenas 22 años.

Gazdag se destapó esta vez para aportarle al equipo esa cuota extra que superó las expectativas de todos, junto al argentino Julián Carranza (también de 22 años) quien llegó de la Florida, procedente de Inter, y dio una cuota de 14 goles que, combinados con los 13 del danés Mikael Uhre, dejan en la mesa el 68% de la producción ofensiva del equipo. Los otros 23 goles han llegado por el aporte de varios jugadores que han estado allí para marcar, inclusive, goles claves como el del volante anglo Leon Flach, quien anotó el tanto de la sufrida victoria ante Cincinnati antes de instalarse en la final de la conferencia.

Sin goleador pero con ganas

Nueva York City FC, por su parte, se tuvo que reponer tras la partida de su máximo goleador Taty Castellanos, quien se fue para España a probar suerte (tan solo ha marcado dos goles allí), mientras en el Bronx brotaban los interrogantes de quién iba a reemplazar los 13 tantos que el argentino había consignado antes de despegar, y los 22 de la temporada anterior, donde fue el goleador del absoluto, sin ocultar que el sorpresivo desprendimiento del estratega noruego Ronny Dehlia, quien partió antes de mitad del torneo para asumir un nuevo reto con el Estándar de Lieja en Bélgica, aumentaba la sensación de incertidumbre en especial cuando su asistente, Nick Cushing, quedó al frente del grupo teniendo como gran credencial la dirección de Manchester City (pero en su división femenina), nada más.

Sin embargo, de a poco, Cushing ha venido ganando ascendencia en el grupo lo que se traduce en credibilidad por sus decisiones y postulados, aunque dentro de la cancha se ve un conjunto con menos agresividad que la impuesta por Dehila, sin que esto quiera decir que jueguen mal, todo lo contrario. Tal vez no poseen tanto el esférico como usualmente estábamos acostumbrados, pero saben cómo administrarlo cuando lo tienen, con transiciones rápidas y en bloque, siempre esperando que cualquier elemento pueda definir. Es así como han intentado superar la ausencia del goleador gaucho, y es allí donde jugadores como el brasileño Heber Araujo (10), Talles Magno (8), Thiago Andrade (5), Maxi Moralez (5), Alexander Callens (5) o Santiago Rodríguez (4), se han combinado para equilibrar no solo la ofensiva, sino para disponer un medio campo donde no sea fácil transitar, y desde donde se procura atacar al adversario.

Hasta el momento, de todos los equipos que lograron acceder a los juegos de postemporada, incluyendo los grandes favoritos, que son Filadelfia y LAFC, el cuadro neoyorquino es, hasta el momento, el que mejor se ha mostrado en la cancha con una amplia riqueza de variantes, gran movilidad, acertada disposición defensiva y certera definición. De hecho, hasta el momento, es el onceno más goleador en esta instancia al liquidar por tres goles a Miami y Montreal.

El partido del domingo 30 de octubre, a las ocho de la noche y con cubrimiento nacional por las cadenas ABC y Fox Deportes, se antoja sumamente sabroso con dos equipos en su mejor momento, propuestas de juego cambiadas y plantillas, esta vez, completas para que sean integradas al terreno de juego las que mejor puedan aportarle al espectáculo y al propósito de avanzar a la instancia final que, con la ausencia del maldito virus, esta vez prometer ser de tú a tú.

(Photo by Tim Nwachukwu)

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